109 ANIVERSARIO DE LA REVOLUCIÓN MEXICANA.

  • EFEMÉRIDE por parte del diputado Héctor Hugo Varela Flores.
  • TEMA: “Centésimo Noveno Aniversario del inicio de la Revolución Mexicana

CON SU VENIA DIPUTADA PRESIDENTA Y DE QUIENES INTEGRAN LA MESA DIRECTIVA, COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS LEGISLADORES DE ESTE HONORABLE CONGRESO DEL ESTADO DE GUANAJUATO, ASISTENTES QUE NOS ACOMPAÑAN A ESTA SESIÓN DE PLENO Y QUIENES NOS SIGUEN A TRAVÉS DE LOS DIFERENTES MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

Para las y los diputados que integramos el Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, y para quienes militamos en el Partido Revolucionario Institucional, el 20 de noviembre es una fecha de gran trascendencia e importancia para el cambio social fundamental en la estructura de poder en nuestro país; por esta última razón, es motivo de orgullo para las y los mexicanos el conmemorar este tan importante día.

Apenas el día de ayer, a lo largo y ancho de nuestro país celebramos el Centésimo Noveno Aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, que en muchos sentidos fue una revolución de revoluciones que redibujó a México.

La Revolución política se forjó de la mano de Francisco I. Madero, quien tuvo el carácter de oponerse, por encima de todo, a las avaricias reeleccionistas del porfirismo.

La gesta de Madero se quedó corta frente a la exigencia de una revolución social encarnada en la lucha de Emiliano Zapata “El Caudillo del Sur”.

El reclamo de “tierra y libertad” no encontró respuesta en el sufragio efectivo.

Compañeras y compañeros diputados, la Revolución Mexicana floreció con la bandera de la Constitución.

Nació así la revolución constitucionalista con Venustiano Carranza, el espíritu justiciero de Pancho Villa, Álvaro Obregón y otros revolucionarios.

Y como respuesta al despojo ilegal de tierras, aguas, bosques y selvas, los constitucionalistas promulgaron la Ley Agraria.

Fueron también ellos quienes promovieron la Constitución Política de 1917, la primera en el mundo que explícitamente legisló el reparto de tierras y los derechos laborales, además de la propiedad de la nación sobre todos sus recursos naturales.

Las demandas obreras y campesinas se recogieron por vez primera en el constitucionalismo mundial.

Compañeras y compañeros legisladores, el México de hoy no se explica sin el programa social de la Revolución Mexicana.

La Constitución de 1917 y los revolucionarios triunfantes construyeron el camino para transitar de un pueblo de caudillos a una nación de instituciones.

Pero de ninguna forma a mandar al diablo a las instituciones.

Las legisladoras y los legisladores del Partido Revolucionario Institucional advertimos que, ante lo hecho hasta ahora por el actual gobierno de México, nuestra institución, nuestra República federal representativa, laica y democrática corre un grave peligro, ya que observamos indicios graves de que el País empieza a ser sometido a un régimen de gobierno centralista.

Amigas y amigos legisladores, no debemos olvidar que el México de hoy es radicalmente distinto al país de las primeras décadas del siglo pasado, sin embargo, la desigualdad social y la pobreza aún no han sido erradicadas.

Si en el pasado, el reparto de las tierras fue una de las grandes conquistas de la Revolución Mexicana, hoy el reparto de las oportunidades es la mayor exigencia de la sociedad mexicana, y en particular de la sociedad rural.

Tan solo en Guanajuato, la deuda es con más de 2.5 millones de habitantes en condición de pobreza, esto, de acuerdo con el último reporte del CONEVAL.

A nivel País, el 65 por ciento de la población obtiene un ingreso inferior a la línea de pobreza, mientras que el 18 por ciento tiene ingresos menores a la línea de pobreza extrema.

La grave situación de inseguridad en Guanajuato y en el país ha focalizado la atención pública en demérito de otro problema estructural también muy agudo, que es precisamente el de la pobreza.

El reparto de las oportunidades significa que las niñas y los niños, y sobre todo, quienes se dedican al campo, reciban educación de calidad para enfrentar los retos de este mundo laboral en un mundo global.

Hacia adelante, los ideales revolucionarios que sin duda siguen vigentes, por ello, por encima de colores políticos, en el Grupo Parlamentario del PRI esperamos, exigimos y reiteramos nuestro compromiso para ser participes en acciones concretas de las cuales se derive el reducir las desigualdades y la pobreza. Ni en Guanajuato ni a nivel nacional vemos avances.

Enfáticamente reiteramos que hoy la mayor pobreza que existe en el país está en el campo.

Solo honraremos el legado de la Revolución si esta soberanía responde con un presupuesto histórico a las necesidades de miles de campesinos, pequeños productores y ejidatarios guanajuatenses.

Si la Revolución Mexicana nos legó valores de libertad y de justicia social, hoy exige respeto a la pluralidad, a la tolerancia y a la inclusión.

Los mexicanos deberemos de recordar que los equilibrios no solo son importantes para la marcha de la nación y el estado, los equilibrios son la República.

Hoy con tristeza y preocupación vemos que México retorna al modelo sobre explotador y dependiente de la oligarquía que hoy domina a la nación con otros nombres y apellidos.

Por eso, es dable recordar, pero más aún, focalizar nuestros esfuerzos al llamado de Madero, un llamado para construir una verdadera democracia que le hiciera frente a la dictadura.

El llamado a construir un país con menos desigualdades, con mayor acceso a la modernidad y con mayor justicia cotidiana.

Un llamado a construir un Guanajuato y un México tomando como base el lema que el Partido Revolucionario Institucional ha hecho suyo en favor de las y los mexicanos:

“DEMOCRACIA Y JUSTICIA SOCIAL”

ES CUANTO PRESIDENTA, ¡MUCHAS GRACIAS POS SU ATENCIÓN!

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