La propuesta que hemos presentado busca conseguir que quienes resientan los efectos colaterales de la pandemia, puedan afrontar de la mejor manera su situación para reducir los estragos económicos de la crisis.

Nuestro planteamiento no pretende denostar a nadie. La situación catastrófica que estamos padeciendo sobrevino de manera súbita e imprevista y no fue causada más que por causas naturales.

Nadie, en el mundo, tenía los elementos de juicio necesarios para anticipar un escenario tan crítico como el que estamos padeciendo a causa del coronavirus.

Tan inusitada ha sido esta serie de sucesos, que el Director General de la Organización Mundial de la Salud ha declarado que una situación tan atípica como ésta <<nunca antes se había presentado>>.

A nivel mundial las cifras de afectados han ido creciendo en progresión geométrica para situarse de manera simultánea en al menos 114 países, con ciento 18 mil casos y con la pérdida de 4 mil 300 vidas.

En nuestro país, el comportamiento que ha venido teniendo este fenómeno es hasta cierto punto atípico, pues la fase uno se ha alargado por tres semanas pues hasta el momento sólo se han registrado 118 casos.

No obstante, resulta preocupante que de acuerdo a la estimación proyectiva que han realizado los expertos, ese número se puede disparar de manera exponencial, lo cual pondría a prueba la capacidad de respuesta de nuestro Sistema Nacional de Salud, sin la de hacer frente a la crisis de la economía.

Los profesionales de la medicina pronostican que en determinado momento una parte importante de la población estará contagiada; y que el 80% de los enfermos no reportará síntomas pero que será transmisor.

Ello obligará a que gran parte de la población permanezca recluida en su hogar; y que disminuyan de manera sensible las actividades productivas, con el consiguiente deterioro de la planta instalada y de la economía en su conjunto.

El sector emprendedor lo va a resentir, porque al permitir que sus empleados dejen de acudir a sus puestos de trabajo, y tener que apoyarlos con parte de lo que era su salario normal, van a disminuir no sólo sus ganancias lícitas, sino su flujo ordinario de ingresos.

Es explicable que los trabajadores al dejar de trabajar no perciban su salario completo y que algunos queden sin percepción alguna, por lo que, es evidente que unos y otros reciban un apoyo solidario del Gobierno federal mediante la creación del fondo que proponemos.

Es preciso, asimismo, que mediante estímulos fiscales e incentivos directos, se dé respaldo a la pequeña y mediana empresa, para que en esta situación catastrófica por la que atravesamos, sigan contribuyendo a mantener y ampliar las fuentes de empleo.

Por ello, es por lo que pedimos a nuestras compañeras y compañeros legisladores, que den su respaldo a esta propuesta para exhortar respetuosamente al Presidente de la República a que se sirva brindar los apoyos que proponemos.

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