El Congreso del Estado de Guanajuato del que formamos parte, está por iniciar el primer periodo ordinario de sesiones del que será el tercer año de ejercicio constitucional de la LIV Legislatura estatal.

Esto es, que estamos por comenzar la última fase de nuestra gestión de tres años de esta promoción de diputadas y diputados de nuestro Estado.

Y tal como lo hicimos al principio de nuestra honrosa encomienda, hemos querido sujetar nuestro desempeño a un plan de trabajo, perfectamente concebido, de las que habrán de ser las acciones que realizaremos durante este año legislativo.

En septiembre de 2018, manifestamos a los guanajuatenses que nuestro ejercicio parlamentario estaría regido por una Agenda Ciudadana, en la que se recogieran las causas más entrañablemente sentidas por la sociedad.

Que la fuente primordial de nuestra motivación, y la orientación final de nuestras actividades, serían las carencias, los problemas y las dificultades cotidianas por las que claman todos los días nuestros conciudadanos.

Hoy comparecemos ante ustedes para dar a conocer la tercera parte de esa Agenda, que como en las versiones anteriores, habrá de ser la ruta crítica del cumplimiento de nuestros compromisos con la ciudadanía de Guanajuato.

Lo hacemos así, por quienes integramos el GPPRI tenemos la convicción de que para desempeñar con seriedad política y honestidad profesional encargos como el que detentamos, debemos sujetar nuestro desempeño a los métodos de la planeación estratégica.

No con una actitud gerencial, sino con la más amplia certeza, de que sólo mediante la fijación de objetivos precisos, metas definidas y controles estrictos sobre su alcance, se puede establecer la diferencia entre la demagogia y el cumplimiento riguroso de los compromisos.

Por ello es que las diputadas y diputados del PRI, no hemos querido dejar nuestras acciones al azar, a la improvisación o a los vaivenes de la buena fortuna o la casualidad; y mucho menos desempeñar nuestra gestión legislativa guiados por puras corazonadas o simples ocurrencias.

La única variable que ha impactado de manera importante las previsiones de nuestra agenda inicial, ha sido la catastrófica pandemia del COVID 19 que todavía se cierne sobre la humanidad y que nos impone actuar con más imaginación, con compromisos renovados y con esfuerzos redoblados.

Hoy, como hace dos años, fijamos como premisas de nuestra gestión, el expreso reconocimiento a nuestra situación como minoría, pero una minoría con una definida posición como un grupo partícipe de la representación de la sociedad en su conjunto, inteligentemente combativo, contenedor de la mayoría e influyente en las decisiones del Pleno.

Y ahora, como en 2018, fijamos como líneas directrices de nuestro quehacer parlamentario: la homologación de la legislación federal; la construcción de un marco legal que nos lleve a conseguir un buen gobierno; las reformas normativas para alcanzar un crecimiento económico equilibrado e integral; la promoción de un desarrollo social justo; y la construcción de un Guanajuato en paz y con justicia.

En esta hoja de ruta que hemos trazado para el tercer año de nuestro ejercicio, nos habremos de ocupar de las propuestas que hemos llevado a cabo y están pendientes de dictaminar y de someterse a la deliberación del Pleno, porque al iniciarlas estábamos convencidos de su necesidad y pertinencia; y porque ahora no queremos dejar ni herencias ni rezagos a ulteriores legislaturas.

En la agenda mínima que presentamos a la consideración de la ciudadanía guanajuatense, se tienen programadas 19 iniciativas, que inciden en las líneas de armonización legislativa, impulso a un crecimiento económico armónico e integral; y promoción del desarrollo social, haciendo énfasis en los aspectos de educación y salud.

En la primera línea directriz de nuestra actuación que responde al mandato de asimilar nuestras normas a la legislación nacional, ya se tienen preparadas dos propuestas de reforma, para cumplir con la Constitución federal y armonizar el marco normativo local a las leyes federales.

Me refiero a la iniciativa de reformas a la Constitución Política de Guanajuato para incorporar la figura de la revocación de mandato para el titular del Ejecutivo estatal, que aun cuando en su momento, fue rechazada por este Congreso, como parte del Constituyente Permanente, en acatamiento al principio de supremacía constitucional, quedamos obligados a incorporarla a nuestras disposiciones locales.

Esta propuesta de enmienda constitucional será presentada por nuestro Grupo parlamentario en la sesión ordinaria del próximo 1° de octubre, oportunidad, en la cual, por acuerdo de la Junta de Gobierno será la primera en la que se puedan presentar iniciativas.

En la misma línea directriz queda inscrita la armonización legislativa en materia del nuevo Sistema Nacional de Salud con relación al acceso gratuito a los servicios de salud y medicamentos asociados para las personas que no cuentan con seguridad social.

En sus intervenciones, mis compañeras diputadas Celeste Gómez Fragoso y Lupita Moreno Guerrero, así como mi compañero diputado Hugo Varela Flores, harán referencia a las iniciativas que serán presentadas a la consideración del Pleno.

Con este plan de trabajo que ahora ponemos a la consideración de la sociedad guanajuatense, sellamos nuestro compromiso de trabajar, sin descanso, en pro de sus aspiraciones más sentidas y de sus reclamos más entrañables.

Reiteramos, ¡ sus causas son nuestras causas! La búsqueda de la satisfacción de las mismas es nuestro derrotero; y su satisfacción es nuestro reto y nuestro compromiso.

Refrendamos que no queremos pasar a la historia como una bancada puramente testimonial; y acreditaremos, en los hechos, que nuestro trabajo no se habrá de reducir a la conmemoración de efemérides y al abordaje de asuntos de coyuntura.

Con nuestro esfuerzo demostraremos la importancia que tiene para el PRI lo que la gente siente, lo que la población quiere, lo que la sociedad necesita, lo que nuestros electores merecen.

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