Guanajuato, Gto. 6 May. (GPPRI).- El Grupo Parlamentario del PRI por conducto de la diputada Maricela Morales Rivera llamó al Poder Ejecutivo del Estado a no involucrarse más en los negocios de los particulares y a evitar utilizar el sentimiento y pasión futbolera de la ciudadanía, con fines electoreros y lo que es peor, utilizando recursos públicos.

Lo anterior, tras que la bancada priista exhibiera que será imposible que el Club León cumpla con construir el nuevo Estadio León en menos de 4 meses que tiene de plazo para hacerlo, (22 de agosto de 2021) de acuerdo con el negocio que formalizó con el Gobierno del Estado, al venderle los terrenos de los Ángeles y Medina.

La diputada reiteró que hay que entender y tener claro que el dinero de las contribuciones no es para generar clientelas electorales.

Agregó que contrario a los compromisos jurídicos y morales adquiridos y anunciados por el Ejecutivo del Estado respecto a la finalidad de la adquisición de esos terrenos no se ha cumplido: ¡¡Es un hecho que al día de hoy, No se ha puesto un solo ladrillo para la construcción del Estadio!!

En su exposición, la congresista planteó que de acuerdo con la escritura pública 49,504 del Contrato de Compraventa de los terrenos entre el Estado de Guanajuato representado por el anterior secretario de Finanzas, Juan Ignacio Martín Solís, y Fuerza Deportiva del Club León Sociedad Anónima de Capital Variable, representada por Jesús Martínez Patiño, establece en la Cláusula Cuarta que “El Comprador se obliga a destinar el inmueble materia de la presente operación a la conformación de infraestructura deportiva, de esparcimiento y negocios, y detonar un polo de desarrollo de inversiones. En tal sentido, deberá concluir la obra consistente en la construcción de un estadio de futbol en el propio inmueble, a más tardar dentro del término de tres años contados a partir de la firma de este instrumento notarial”.

El contrato se firmó el 22 de agosto de 2018, por lo que resulta claro que el estadio debería estar ya construido a más tardar el 22 de agosto de 2021; es decir, en menos de 4 meses.

La realidad se impone, y desnuda la real intención de esta acción ejecutiva: No hay manera de que Club León pueda construir el nuevo estadio en este plazo, todo fue una estrategia aparentemente bien montada, con utilización de sentimientos deportivos que redituara beneficios y cartera electorales. También es una realidad el hecho de que tampoco han cumplido a cabalidad lo estipulado en el instrumento Notarial suscrito.

La diputada señaló que la cláusula Novena inciso “c” de la Escritura establece que “las partes acuerdan que serán causas de terminación del contrato que se formaliza por la presente escritura pública, por no concluir en el plazo previsto la construcción de la obra que se refiere la cláusula Cuarta del presente contrato”.

La diputada Maricela Morales también citó un documento obtenido a través de la Unidad de Transparencia del Poder Ejecutivo con fecha del 29 de septiembre del 2020, donde Grupo Pachuca había pagado hasta entonces 95 millones 28 mil 385 pesos, por los terrenos destinados a la construcción del nuevo Estadio León.

La legisladora reiteró que no se cumplirá con lo principal para que se les vendió el terreno. Construir un estadio en un lapso de 3 años. Plazo que ya está por vencerse y que materialmente se ve de imposible cumplimiento.

Por otra parte queda evidenciado que desde el gobierno de Miguel Márquez, se operó para capitalizar electoralmente la pérdida del Estadio León, con dos opciones que comprenden la utilización de recursos públicos: a) Un nuevo estadio o b) La expropiación del viejo estadio. Ambos planteamientos surgieron en el último año de gobierno de Miguel Márquez, en plena época electoral. Todo esto derivó en la compra de los terrenos que luego se vendieron al club León.

Ahora vemos, que el actual gobierno estatal ha insistido en adquirir, con recursos públicos, el estadio Nou Camp, generándose una gran polarización sobre el tema, nuevamente en época electoral.

Y a ello se suma la injusticia que ocurre con los propietarios de palcos y plateas, porque en el juicio donde se perdió el Estadio León contra Roberto Zermeño, sólo se consideró a la Administración municipal, por un lado; y al antiguo fideicomitente, por el otro; lo cual es irregular, porque los palcohabientes no eran ni comodatarios, ni inquilinos en el estadio, sino que eran en la gran mayoría propietarios de sus respectivos espacios.

Por tal motivo, el GPPRI reiteró su solidaridad con este colectivo de ciudadanos leoneses, con la afición y con el pueblo de León.

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