CON SU PERMISO DIPUTADA PRESIDENTA Y DE QUIENES INTEGRAN LA MESA DIRECTIVA, SALUDO AFECTUOSAMENTE A MIS COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS LEGISLADORES Y A QUIENES NOS SIGUEN A TRAVÉS DE LAS DIFERENTES PLATAFORMAS DIGITALES DEL CONGRESO.

El acceso a la vacunación contra el COVID-19 es de suma importancia para la salvaguarda de la vida y de la salud, lo anterior, es la voz de las y los mexicanos, de las y los guanajuatenses; dicho que sin lugar a dudas, quienes integramos el Grupo Parlamentario del PRI respaldamos, por ello, hacemos un llamado al gobierno de la república para que la estrategia de vacunación que se ha previsto a través de la Política nacional rectora de vacunación contra el SARS-CoV-2 para la prevención del COVID-19 en México sea cumplida.

Reconocemos que la estrategia de vacunación implica grandes retos, entre los que destacan los diferentes requerimientos de manejo y administración de los biológicos, así como la poca disponibilidad mundial de vacunas, empero, ello no debe mermar la operación del programa de vacunación existente en el país, pues el retraso en la aplicación de las vacunas en existencia en nuestro país no solo está incumpliendo con lo previsto en la Política Nacional de Vacunación, sino que en gran medida está afectando a las y los mexicanos que no han podido ser vacunados, máxime, cuando hay disponibilidad de vacunas.

Bajo ese contexto, quienes integramos el Grupo Parlamentario del PRI, hacemos uso de esta alta tribuna del Congreso del Estado de Guanajuato para externar nuestra preocupación por la lenta campaña de vacunación contra el Covid-19 en México por parte del Gobierno de la República, pero no solo eso, sino también para hacer un llamado a cumplir con lo previsto en la política nacional de vacunación y aplicar a la población la vacuna en tiempo y en forma, así como se planteó inicialmente.

Nuestro país necesita pasar ya de un lento e ineficiente inicio de inmunización, a una verdadera vacunación masiva, misma que lamentablemente, no hemos visto.

Al paso que vamos, tristemente visualizamos un México, que al menos este año, no podrá dar paso a la nueva normalidad y, por lo tanto, si se diera un nuevo repunte, la enfermedad escalaría, con todo y el incremento de muertes que ello podría significar.

Resulta menester mencionar los objetivos contenidos en la política nacional de vacunación, mismos que el gobierno de la república se planteó, comprometiéndose con el pueblo de México a cumplir en pro de la salud nacional.

Por lo que hace al Objetivo general, este conlleva “disminuir la carga de enfermedad y defunciones ocasionada por este virus.

Como objetivos específicos se trazaron los de “Inmunizar como mínimo al 70% de la población en México para lograr la inmunidad de rebaño contra el virus SARS-CoV-2, inmunizar al 100% del personal de salud que trabaja en la atención de la COVID-19, así como al 95% de la población a partir de los 16 años cumplidos”.

Dicho lo anterior, angustiosamente se observa que los objetivos señalados no han sido el punto de partida del gobierno federal, pues está más preocupado por tener el control sobre la vacunación, que por vacunar a la mayor cantidad de personas en el menor tiempo posible para alcanzar los porcentajes antes referidos.

Esta situación debe erradicarse y el gobierno de la republica debe preocuparse y ocuparse de vacunar a la brevedad a las y los mexicanos sin miramientos y sin estrategias con rentabilidad político-electoral o alguna otra que implique desigualdad y discriminación. Todos, absolutamente todos, debemos tener garantizado el acceso al derecho a la salud consagrado en nuestra carta magna.

Preocupantes son las manifestaciones hechas por parte del Secretario de Salud Federal, Hugo López Gatel, pues esta mañana informó que con corte realizado a las 21:00 horas del miércoles 5 de mayo, el avance diario de dosis aplicadas había llegado a las 604 mil 065, cifra que llamó récord en cuanto a vacunas aplicadas por día y, por otro lado, se han aplicado en México un total de 19 millones 951 mil 121 inoculaciones, de las cuales 1 millón 038 mil 899 han sido para el personal de salud, 1 millón 135 mil 367 se han aplicado al personal educativo, 10 millones 689 mil 313 a personas de 60 y más años y, 464 mil 659 a personas de 50 a 59 años.

Vale la pena destacar que las cifras anteriores están muy lejos de la proyección que hizo el gobierno federal de inmunizar a 80 millones de mexicanos antes de que termine mayo.

Ahora, para cumplir su propósito, el gobierno federal necesitaría aplicar un promedio de dos millones de vacunas diarias, lo cual, con la estrategia y forma en que se está llevando a cabo la vacunación, triste y sinceramente no ocurrirá.

De acuerdo con especialistas en la materia, como el doctor Alejandro Macías Hernández, comisionado en la emergencia epidemiológica por la epidemia de influenza AH1N1, en 2009, lo primero que hay que admitir es que la vacunación va lenta y la principal causa es que ocurre un grave problema de logística.

En nuestro país se inició la vacunación contra la pandemia el 24 de diciembre de 2020, con mil 907 personas vacunadas.

El 2 de enero de 2021, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que para marzo se tendrían vacunados a todos los adultos mayores de 60 años, que suman 15 millones 717 mil 170 personas. Pero, no ocurrió

El 11 de enero, durante la presentación de la “Política nacional de vacunación contra el virus SARS-CoV-2”, el presidente Andrés Manuel López Obrador, señalo puntualmente que para febrero se terminaría de vacunar a 1.1 millones de personas que integran el personal de salud de primera línea contra la pandemia. Al respecto, haciendo eco de lo que muchos médicos nos han dicho, subrayo que desafortunadamente el personal médico del sector privado está desprotegido, ellos también están en grave riesgo.

Continuando con los tiempos, en abril correspondería a los mayores de 60 años, que esa vez los calcularon en 14.4 millones; en mayo los 12.7 millones de personas entre 50 y 59 años; en junio los 16.2 millones de 40 a 49 años y para marzo de 2022, concluir con el resto de la población, estimada en unas 49.2 millones de personas.

Lamentablemente, el 8 de febrero se recorrió el plazo para vacunar a los adultos mayores al mes de abril, con al menos una dosis.

El 2 de marzo, el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, dijo a los banqueros que la promesa del gobierno es vacunar a 80 millones de mexicanos a finales de mayo, pero lamentablemente, esto, tampoco ocurrirá.

Las diputadas y los diputados del Grupo Parlamentario del PRI exhortamos al Gobierno Federal para que se cumpla con lo inicialmente proyectado en la Política nacional rectora de vacunación contra el SARS-CoV-2 para la prevención de la COVID-19 en nuestro país, y para que no se recorran más las fechas de dicha política, como ha sucedido, pues el retraso traerá consigo menos gente inmunizada y, por lo tanto, más gente contagiada, lo que elevará el índice de mortandad por contraer el virus que hoy en día aqueja a la población mundial.

Si el ritmo de vacunación no avanza, Guanajuato y México en general no podrán en una primera instancia gozar de la prerrogativa constitucional del derecho a la protección de la salud y, por otro lado, la recesión económica nos seguirá afectando a todos.

Si se compara lo que ocurre en México con otros países como China y Estados Unidos en donde a voz del propio presidente López Obrador (manifestación realizada hoy durante la mañanera) en china se han aplicado 284 millones de inoculaciones y en Estados Unidos 247 millones, se tiene que, México ocupa el lugar número doce con apenas 19 millones 951 mil 121 vacunas aplicadas, así es como nos damos cuenta de que en aquellas naciones sí se sabe cómo, cuándo, dónde y quién va a aplicar y a quienes van a aplicar las vacunas.

La triste realidad de México es contraria a la de las mencionadas naciones, pues aquí los pretextos no faltan y están a la orden del día.

En ese sentido, el grupo parlamentario del PRI exhortamos al gobierno de la república para que primeramente se apliquen ordenadamente y en tiempo y en forma los biológicos que ya se tienen de conformidad a la bonita pero poco productiva Política Nacional de Vacunación, y luego, para que se adquieran de igual manera, en tiempo y en forma los biológicos necesarios para vacunar al resto de las y los mexicanos en aras de proteger la salud y prosperidad de la nación.

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