POSICIONAMIENTO DE APERTURA DEL PRIMER PERIODO DEL SEGUNDO AÑO DE EJERCICIO CONSTITUCIONAL DEL GPPRI

Quienes integramos el Grupo Parlamentario del PRI en esta LXIV Legislatura de Guanajuato saludamos y damos la bienvenida a las diputadas y diputados de los otros grupos y representaciones de este Congreso.

Iniciamos, con esta sesión, el segundo tramo de nuestro ejercicio constitucional y ello nos impone establecer lo que tenemos que hacer en este año, para dar cumplimiento a la encomienda que nos hizo la sociedad cuando nos otorgó su representación.

En ejercicios de constante contacto interactivo con diversos actores políticos y sociales de la entidad, hemos percibido, ante todo, que la ciudadanía sigue reclamando el ambiente de paz pública y de tranquilidad social que disfrutaba hasta hace unos seis años.

Los guanajuatenses quieren que termine la ola de violencia y el estado de zozobra en que nos encontramos inmersos; y que se acabe de una vez, y para siempre, con la ominosa estadística que nos coloca a la cabeza de las entidades más inseguras.

La sociedad se niega a aceptar como normal una situación como la que padecemos; y se resiste a habituarse al actual estado de cosas, o a acostumbrarse a que cada vez se ejecute a más agentes del orden o a que éstos aparezcan como parte de las bandas de delincuentes.

Los ciudadanos quieren ver y sentir la presencia de su Gobierno en el combate eficaz contra la delincuencia doméstica y los criminales de fuera.

Que imponga el orden; que se haga sentir, y nos diga con hechos contundentes que ya terminaron: la curva de aprendizaje, las etapas de ensayo y error y los periodos de adaptación.

Para ello, el Grupo parlamentario del PRI, desde el inicio de la Legislatura, se ha mostrado abierto a respaldar iniciativas de enmienda legal que fortalezcan la eficacia persecutoria del Estado.

Tal es el caso de la reforma el artículo 222- A del Código Penal para el Estado de Guanajuato, a fin de castigar con penas más altas a las aves carroñeras de adentro y a los halcones de afuera.

O para conseguir que se endurezcan las penas privativas de libertad contra aquellos que cometan el delito de robo a mano armada, mediante la modificación al artículo 194 del propio Código punitivo del Estado, que nuestra fracción parlamentaria propuso a esta Soberanía.

Para ese combate eficaz que la ciudadanía está esperando se libre contra la delincuencia, este Grupo parlamentario mantiene abierta su disposición a la colaboración institucional, para conseguir un marco normativo acorde con los imperativos que nos está marcando la gravedad de nuestra crisis de seguridad.

Pero en correspondencia, seguiremos siendo el canal más amplio que los guanajuatenses puedan encontrar para hacer sentir sus reclamos, sus exigencias y sus protestas. Pues, ante todo, somos portavoces de todos aquellos a los que siempre se les ha negado el uso de la palabra.

Somos conscientes del tamaño que tiene la problemática de la entidad, no es un asunto pequeño. No es para desdeñarse ni para tapar el sol con un dedo. Es muy grave lo que pasa, pero no deja de ser un reto más para la talla política y moral que tenemos los guanajuatenses.

Cualquier obstáculo por enorme que parezca, puede ser superado mediante el concurso organizado de la sociedad.

La paz social, solo puede nacer vigorosa de la conciencia ciudadana.

Porque si bien el hecho de que cada dos o tres horas se cometa un homicidio doloso deteriora la seguridad y genera un clima de violencia, a las diputadas y diputados del PRI, nos parece que tratar de desaparecer por ello los Poderes constituidos, es una provocación o la amenaza autoritaria del centro contra las instituciones del Estado Libre y Soberano de Guanajuato.

Guanajuato no es un estado fallido, no es una tierra de nadie donde la ley nada valga.

Guanajuato ha sido y sigue siendo un Estado de leyes. Somos una sociedad jurídicamente organizada, que se rige por instituciones y que no tolera que se hagan malas bromas a costa de su soberanía, ni se amenace su estabilidad constitucional.

En nuestro Estado no se surte ninguno de los supuestos de la desaparición de poderes que se prevén por nuestra Norma Suprema, ni por la Ley Reglamentaria de la Fracción V del Artículo 76 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Fuimos la primera entidad que se adhirió al pacto federal en 1824; y desde entonces, hemos mantenido una vocación indeclinable por todos y cada uno de los principios de ese tipo de régimen.

Aquí jamás ha habido abdicación del gobierno ni abandono del ejercicio de las funciones de cada uno de los poderes constituidos; y es un hecho de evidencia palmaria, la plena vigencia del orden jurídico instituido por la Constitución.

Este no es tiempo para ese tipo de escaramuzas. Este es el momento de que todos los que detentamos alguna posición en el servicio público nos comportemos con seriedad republicana y responsabilidad institucional.

La gente quiere que sus mandatarios cumplan de manera estricta con la encomienda que nos ha dado; y que no es otra que cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes que de ella emanen.

Aquí no hay condiciones para que desaparezca el poder; el poder está aquí, porque el pueblo soberano nos lo ha conferido.

¡¡Que no nos pongan a prueba¡¡

Por otra parte, en sesiones subsecuentes este Grupo Parlamentario habrá de dar continuidad a nuestra agenda ciudadana la que oportunamente dimos a conocer hace un año.

Finalmente, hacemos votos sinceros, para que el año legislativo que hoy comienza, con el concurso de todas y todos, quienes formamos parte de este Cuerpo Colegiado, rinda frutos en beneficio de la sociedad.

Muchas gracias.

 

Siguenos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *