POSICIONAMIENTO DEL GPPRI RESPECTO A LA CONMEMORACIÓN DEL NATALICIO DE DON BENITO PABLO JUÁREZ GARCÍA

Con el permiso de la mesa directiva y su diputado presidente, compañeras y compañeros legisladores de este honorable Congreso del Estado de Guanajuato, asistentes que nos acompañan a esta sesión de pleno y quienes nos siguen a través de los diferentes medios de comunicación.

Comparezco a esta tribuna a nombre del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional, para realizar un posicionamiento respecto del natalicio del “Prócer de la Patria” don Benito Pablo Juárez García, nacido en San Pablo Guelatao, Oaxaca, en el año de 1806.

El 21 de marzo es el inicio de un ciclo anual y el nacimiento de un hombre de cualidades morales excepcionales. El patricio nació con una voluntad férrea, capaz de vencer todos los obstáculos que se oponían a la realización de su misión histórica: fortalecer a la nación hasta convertirla en actora brillante entre todos los pueblos de la tierra.

Fue un gran hombre, el gran constructor de la nación, también conocido como defensor de la república; ya que fue él, junto con una extraordinaria generación de liberales, los que instalaron los cimientos del estado mexicano y de nuestras instituciones.

Caracterizado por su inquebrantable fuerza de voluntad y su ímpetu por superar los obstáculos que la vida le ponía enfrente, hicieron de él un gobernador, regidor, rector, presidente de la Suprema Corte y, finalmente presidente de nuestra República.

En lo que respecta a la constitución de 1857, pilar de los derechos de los mexicanos, en donde se consagraron nuestros principios fundamentales, como la libertad de pensamiento, de expresión y de prensa, de asociación, de tránsito, de reunión y también de enseñanza; la garantía de igualdad, el derecho de petición, la no retroactividad de la ley, el principio de legalidad y la prohibición de contratos que cancelaran la libertad del hombre.

Hoy México goza de vastos principios rectores en el sistema republicano gracias a quien diseñó, inspiró y consolidó las “Leyes de Reforma”, base nodal del sistema político de nuestro país.

Sin duda un hombre que se dedicó a trabajar sin descanso, en la construcción de leyes que establecieran al ciudadano como principio y fin, para lograr con esto, un país igualitario, libre y justo. Como mexicanos, tenemos el agrado de rendirle homenaje a quien fuera un distinguido abogado y político nacional en este día que se conmemora su natalicio.

Su legado sigue vigente y sigue siendo un símbolo de valentía, respeto y de una lucha incansable por la paz. La huella que don Benito Juárez ha dejado en la historia de nuestro país, es indeleble y está en las actuales generaciones y las venideras. Con los principios legados, los mexicanos reconocimos y tomamos conciencia de valores como la igualdad, el federalismo, el nacionalismo y la democracia; así como de la importancia de vivir en un marco de libertades públicas y derechos individuales.

La realidad y modernidad que exige la actualidad nos obligan a seguir una trayectoria bien definida, donde cobran plena vigencia los planteamientos, el postulado y el ejemplo de don Benito Juárez que fomentan una convivencia social adecuada a la altura de los guanajuatenses y todos los mexicanos, que impulsen al crecimiento económico de todos.

Que la memoria del ilustre oaxaqueño continúe inspirándonos para seguir en la construcción y transformación de Guanajuato y de México; pero más que nada, en la permanencia de un país de instituciones, en un país de leyes, en un país en el que la constitución determine todos nuestros actos.

Juárez nos legó un postulado ético que debe servir para regular la vida del servidor público, tan urgida en estos momentos de directriz certera, lo cito” en el sistema republicano, los funcionarios no pueden gobernar a impulsos de una voluntad caprichosa

Hoy en día se mantienen vigentes sus postulados. Pero quienes pretenden hacer una copia insípida de ellos, encontrarán en la evidente contradicción de su hablar con su actuar, la pesada losa que los dejará inmóviles ante la ciudadanía.

Nuestro país, vive una etapa en la que es necesario restaurar el pensamiento juarista en toda la sociedad, solidarizarnos es un imperativo que nos obliga a todos los mexicanos. volver a la concordia, buscar como nación lo que nos une, encontrar soluciones que nos impliquen a todos y volvernos un haz de voluntades en contra de la miseria, el hambre y la marginación, será el mejor tributo que brindemos a la memoria de Benito Juárez García.

Por ende, el legado de Juárez debe ser motivo de unión entre todos nosotros, mexicanos, para continuar en la senda de un país cada día más democrático, más libre, más fuerte y más seguro de sí mismo, y no un pretexto para sustentar ocurrencias y disparates de acciones de gobierno.

Compartamos este valioso legado histórico y mejorémoslo como instrumento de justicia y paz que nos ha dejado Juárez.

¡Muchas gracias!

 

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